Entendemos que hablar de sexualidad puede ser incómodo, pero estas conversaciones son clave para el desarrollo saludable y la prevención de riesgos. Te contamos cuáles no puedes posponer:
¿Por qué son cruciales?
Estas conversaciones reducen el riesgo de abuso sexual, embarazos no planificados e ITS. Los jóvenes que reciben educación sexual temprana toman decisiones más informadas y seguras.
Dato clave: los adolescentes que hablan abiertamente de sexualidad con sus padres inician su vida sexual más tarde y usan protección consistentemente.