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Coosalud trabaja por garantizar la salud y calidad de vida de la mujer indígena

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Para Coosalud ha sido un reto positivo garantizar los servicios de salud en Guainía desde el año 2016, un departamento donde el 83% de su población es indígena. En este proceso, las mujeres de sus etnias han representado un factor relevante para las estrategias que ha venido desarrollando la EPS en esta zona del país.

Hoy, cuando se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena, Coosalud continúa manteniendo su premisa de ofrecer acceso a la salud para todos; no obstante, es respetuosa por las creencias ancestrales propias de estas comunidades, de las cuales el 60% de sus miembros son afiliados a la entidad. Por lo tanto, se ha realizado una articulación para que accedan también a la medicina occidental.

“Desde el inicio de la operación y, de la mano del ente territorial, se han realizado capacitaciones para las cuales se recorre lo largo y ancho de las cuencas hidrográficas del departamento, que son cinco”, afirma Norma Parra Lemus, directora de la Agencia Coosalud Guainía.

Con la mujer indígena se han logrado identificar caminos comunes, generando sinergia con sus tradiciones culturales, todo enfocado hacia la construcción y el mejoramiento de su calidad de vida.


“La EPS se ha mantenido firme en el respeto por la medicina tradicional, por ejemplo, con el trabajo de las parteras y la tradición de las mujeres en el proceso de gestación. Se han implementado programas para las mujeres gestantes basados en su cultura y prácticas ancestrales”, explica Indira Lagarejo Alba, asistente de Servicio de Salud de Coosalud Guainía.

Cada día, las mujeres en el mundo desempeñan un rol más importante y en Guainía no se quedan atrás, pues ellas mismas han trabajado por su acceso a la educación, los cargos laborales y la toma de decisiones. “Mi experiencia como mujer indígena acá en Coosalud me ha llevado a crecer como persona. La mayoría de la población aquí en Inírida es indígena, Guainía es indígena y pues, como es mi raza, uno trata de colaborarles más y orientarles, para que entiendan cómo funciona el sistema de salud”, dice Nina Luz Villegas Caro, gestora de oficina y experta en Salud Pública.

La coexistencia con las creencias ancestrales ha sido primordial para la operación del sistema de salud en el territorio sin mayores contratiempos. Durante la coyuntura por la pandemia de COVID-19, los indígenas tienen la libertad de ingerir sus hierbas como mecanismo de prevención de la enfermedad, haciendo honor a sus conocimientos heredados de generación en generación. Lo anterior, como complemento al tratamiento médico y a las estrategias de vigilancia epidemiológica que adelanta la EPS. “Para prevenir el contagio del virus, acá tomamos unas hierbas ancestrales, específicamente ‘taracure’. Realizamos tres tomas, una en la mañana, otra al mediodía y la última en la noche”, relata Villegas.


Encuentro con parteras y médicos tradicionales

La Secretaría de Salud de Guainía, dentro del marco de las acciones de salud pública desarrolladas en coordinación con Coosalud, creó el Proyecto de Salud Indígena, cuya principal estrategia es la realización de un encuentro departamental con médicos tradicionales y parteras. El objetivo de este es propiciar espacios de intercambio entre la medicina tradicional y la occidental, para mejorar las condiciones en la prestación de los servicios de promoción de la salud y prevención de las enfermedades, a través de un enfoque diferencial, étnico e intercultural.

“Se ha evidenciado que desde el inicio de estas capacitaciones con las parteras se ha disminuido la mortalidad de los neonatos. Ahora estos fallecimientos se dan por causas ajenas a una atención no oportuna, gracias a la política de prevención con ellas, quienes nos han apoyado en los lugares donde no hay centros de salud”, explica Parra.

Esta iniciativa ha tenido resultados concretos. Por ejemplo, en la zona de Caño Bocón hubo un total de 47 partos en el último año, 32 de los cuales fueron atendidos por las parteras, 19 por la familia y solo dos por las instituciones de salud. Todos los nacimientos fueron exitosos y no hubo muertes neonatales.

De igual manera, Coosalud continúa aplicando en Guainía sus políticas nacionales de promoción y prevención, como las de detección temprana del cáncer de cuello uterino y las de planificación familiar, entre otras. De acuerdo con Villegas, estas medidas en el pasado eran imposibles debido al choque cultural en la región y el papel que ocupaba la mujer indígena al interior de sus familias.

“Hoy en día participamos dentro del hogar y ya no es como antes, que éramos más sumisas. Ahora, gracias al estudio y a la sana convivencia con los colonos, se alcanza un ambiente diferente. Y sí, hemos cambiado un poquito. De hecho, hay una alcaldesa de origen indígena en el municipio de Barrancominas”, concluye Villegas.

Es así como, gracias al rol fundamental que en la actualidad desempeña la mujer en esta zona dispersa de Colombia, fronteriza con Brasil y Venezuela, Coosalud, en engranaje con las etnias indígenas de los municipios que conforman el departamento de Guainía, continúa superando las metas para optimizar la calidad de vida y la participación productiva de la mujer y, en general, de los habitantes de la región

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