Pico respiratorio estacional: ¿cómo cuidarnos sin perder la calma?

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En ciertas épocas del año es normal que los estornudos, la congestión y la tos parezcan multiplicarse. Actualmente, se observa un comportamiento ascendente de la infección respiratoria aguda (IRA), con un incremento del 17 % en las atenciones ambulatorias y del 32,6 % en hospitalizaciones en sala general frente a periodos anteriores.

Aunque estas cifras muestran un aumento en la severidad clínica, lo importante no es la alarma: es la prevención informada y el cuidado oportuno.

En Coosalud estamos contigo para transitar estos picos estacionales con tranquilidad, información clara y acceso oportuno a los servicios de salud.

1. El ABC del programa IRA: tres mensajes que salvan vidas

Ante el aumento de casos —donde predominan virus como la influenza A (principalmente H1N1) y el virus sincitial respiratorio—, resumimos las acciones fundamentales en tres pilares:

A. Prevención

Vacunación al día
Es la herramienta más poderosa para reducir complicaciones. Mantén actualizado tu esquema contra influenza y COVID-19, especialmente si perteneces a un grupo de riesgo.

Higiene constante
El lavado frecuente de manos sigue siendo la medida más efectiva para cortar cadenas de transmisión.

Uso responsable de tapabocas
Si presentas síntomas respiratorios, úsalo para proteger a quienes te rodean.

B. Cuidado en casa

Cuando los síntomas son leves —como tos, congestión o secreción nasal sin fiebre alta—, el mejor lugar para recuperarte es tu hogar.

  • Mantén buena hidratación.

  • Guarda reposo.

  • Evita cambios bruscos de temperatura.

Estas medidas sencillas favorecen una recuperación más rápida y evitan complicaciones.

C. Signos de alarma

Consulta de inmediato si presentas:

  • Dificultad para respirar o silbidos al inhalar o exhalar.

  • Fiebre muy alta que no cede con medicamentos.

  • Decaimiento extremo, convulsiones o somnolencia persistente.


En menores de cinco años, presta especial atención a:

  • Hundimiento de las costillas al respirar.

  • Coloración morada en labios.

  • Rechazo total a alimentos o líquidos.

Reconocer estos signos a tiempo puede prevenir complicaciones graves.

2. Los protagonistas del cuidado: población más vulnerable

El análisis epidemiológico muestra que algunos grupos presentan mayor riesgo de complicaciones y hospitalización. La prevención debe reforzarse especialmente en:

  • Niños y niñas menores de cinco años
  • Personas mayores de 60 años
  • Mujeres gestantes
  • Personas con enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión

En ellos, la vacunación y la consulta oportuna son fundamentales.

3. Uso responsable de los servicios de salud

Para evitar la sobreocupación hospitalaria y garantizar atención oportuna para quienes más lo necesitan, es clave usar adecuadamente la red de servicios:

Atención primaria y consulta prioritaria:
 Para casos leves o moderados sin signos de alarma.

Salas ERA (enfermedad respiratoria aguda):
 Espacios especializados para el manejo oportuno de crisis respiratorias, evitando hospitalizaciones innecesarias.

Servicios de urgencias:
 Exclusivamente para pacientes con signos de alarma.

La información oportuna es la mejor aliada para cuidar tu salud y la de tu familia.

¿Necesitas revisar tus vacunas o encontrar tu punto de atención?

Consulta nuestra red de prestadores y ubica el punto de vacunación más cercano en tu municipio.

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